BONOS DEL CARBONO
Los mercados de carbono son un
conjunto de diversos sistemas de comercio para comprar y vender bonos de
carbono –que equivalen a una tonelada mitigada y/o capturadas de CO2− entre
gobiernos, empresas o individuos (Asmat y otros 2008: 551).
Existen dos tipos de mercados de
carbono.
1- Están los de cumplimiento regulado, donde
encontramos a gobiernos y empresas que están obligados por ley a rendir cuenta
de sus emisiones de GEI y regulados por regímenes obligatorios de reducción de
carbono, ya sean nacionales, regionales o internacionales.
2- Se encuentran los mercados
autónomos, que fueron los primeros en desarrollarse. Son aquellos en los que se
comercializan los productos de manera voluntaria, tienen sus propias reglas,
instrumentos, agentes y mecanismos que no necesariamente se encuentran
interrelacionados (Asmat y otros 2008: 551).
Este último ayuda a contribuir con los
objetivos planteados del Protocolo de Kyoto.
El fundamento del mercado
internacional de bonos de carbono está en la eficiencia que encuentran los
participantes del protocolo en reducir una tonelada de CO2 a un menor costo del
que desembolsarían si lo llevaran a cabo en su país. Ello responde a que el
objetivo de los países es reducir o absorber CO2, sin importar el lugar donde
este se dé (Asmat y otros 2008: 552).
En el caso de los países en
desarrollo, como ya se mencionó anteriormente, estos podrían participar en el
mercado de bonos de carbono por medio del Mecanismo de Desarrollo Limpio.
A continuación, se
procederá a explicar de manera más detallada en qué consiste y cómo se puede
participar con un proyecto del Mecanismo de Desarrollo Limpio, ya que es la
forma en la que un país en desarrollo puede participar
INCENTIVOS TRIBUTARIOS PARA LOS PROYECTOS DE MECANISMO DE
DESARROLLO LIMPIO
Los incentivos tributarios implantados por el Estado para los proyectos de Mecanismo de Desarrollo Limpio tendrían un efecto positivo en la rentabilidad de los que inviertan en proyectos de este tipo de mecanismo. Incluso, estos beneficios tributarios podrían definir la rentabilidad de un proyecto, al hacer rentables proyectos que inicialmente, sin beneficios tributarios, no son rentables.
1.-
Derivados Financieros del Clima o Derivados Climáticos
Explicaremos de
un modo sencillo como funciona el Mercado de Derivados Climáticos.
La empresa La Posta del Águila busca
eliminar el riesgo que supone un verano frío, donde las ventas son disminuidas.
El modo en el que se realiza es el
siguiente: la empresa transfiere ese riesgo firmando los contratos y pagando una prima;
esto compensarían sus pérdidas en caso de que las temperaturas bajasen, transfiriendo
el riesgo de frío al vendedor de este contrato o derivado.
La empresa puede negociar este contrato ya que
en ellos se encuentran incorporados derechos de negociar con ellos, derechos de
compra y de venta que entran a formar parte del mercado bursátil climático. De
este modo funciona la Bolsa del Clima.
Se diferencia del seguro tradicional,
en que no solo cubre fenómenos climatológicos adversos de gravedad como helada,
granizada o un huracán en el caso de una explotación agrícola. Los derivados
climáticos permiten cubrir diferentes aspectos del clima que van desde los
niveles de temperatura, los relativos de humedades, de precipitación durante
diferentes meses o estaciones, la velocidad de los vientos y las nevadas.
Los derivados climáticos se basan en índices
sobre el clima a diferencia de un seguro tradicional que se basa en pérdidas
reales. Los derivados negocian con riesgos que afectan a la cantidad o volumen
de producción no al precio.
Estos cubren eventos del clima
no catastróficos y que ocurren normalmente como subida o bajada de
temperaturas, mientras que los seguros cubren eventos de alto riesgo como los
terremotos o huracanes.
La CME es la bolsa precursora a nivel
mundial en el tema de los derivados del clima. En septiembre de 1999, la CME
inició con la emisión de contratos de futuros basados en
días de calentamiento (Heating
degree-days) y días de enfriamiento (Cooling degree-days) para las principales
ciudades de EE.UU. donde se negocian estos derivados. Estas operaciones de
cobertura se realizaron con la temperatura promedio diaria de las ciudades seleccionadas.
¿QUÉ ES EL RIESGO CLIMA?
Denominamos riesgo clima a la variabilidad en
el volumen de negocio o magnitudes económico-financieras de una empresa
provocada por unas condiciones meteorológicas no esperadas o adversas. Es
decir, se trata de la incertidumbre sobre la generación de negocio o posibles
pérdidas (riesgo volumétrico y/o financiero) causada por eventos climáticos no
catastróficos. En términos generales, es probable que sea el riesgo más extendido
y voluminoso a nivel mundial. Es de vital importancia señalar que en muchas
ocasiones los eventos climáticos no tienen que ser extremos (tsunamis,
huracanes, inundaciones) para sufrir un perjuicio; basta, por ejemplo, con que
llueva unos días por encima o por debajo de lo habitual para que los efectos
negativos sean elevados. ©Fahrenheit Risk International 201
¿A QUIÉN AFECTA Y POR QUÉ IMPORTA?
Todos aquellos agentes que pueden sufrir pérdidas económicas derivadas del comportamiento de una o más variables meteorológicas están sometidos a riesgo clima. Diversos estudios señalan que:
§ Más del 75% de la actividad económica mundial está afectada directa o indirectamente por el clima.
§ En Europa, 2 de cada 3 compañías están directamente expuestas a riesgos climáticos.
§ Cada año, se estima que las desfavorables condiciones meteorológicas pueden penalizar en hasta un 25% el Producto Interior Bruto de países industrializados. En gran parte, el riesgo clima afecta a las variables más decisivas de una empresa:
§ Volumen de ventas (hasta el extremo que deje de vender si la meteorología es adversa)
§ Capacidad de
producción/distribución ©Fahrenheit Risk International 2012
¿POR QUÉ CUBRIRLO?
Protección de Beneficios Prevención de
Pérdidas Obtención de Ventajas Competitivas Gestión y Control del Riesgo Creación
de Valor para los Accionistas ©Fahrenheit Risk International 2012
¿CÓMO SE CUBRE?
El riesgo climático se puede cubrir a través de los “derivados de clima” (Weather Derivatives).
Los primeros instrumentos financieros de cobertura climática aparecieron en 1997 y actualmente se negocia en el mundo un valor nocional total aproximado (entre cotizados y OTC) de 12.000 millones de dólares anuales.
A día de hoy existe una amplia gama de productos para cada variable meteorológica (lluvia, viento, humedad, nieve, radiación solar, etc.).
El subyacente del producto es un índice formado por la variable/s meteorológicas seleccionadas, con la posibilidad que el producto también pueda depender del precio de una o varias commodities.
Los datos que forman el índice provienen de las estaciones del servicio meteorológico oficial en cada país.
El sector
financiero y asegurador innovan continuamente para poner al alcance de la
economía mecanismos de transferencia de riesgos flexibles y adaptados en el
ámbito del riesgo climático. ©Fahrenheit Risk International 2012
DERIVADOS CLIMÁTICOS
(Weather derivatives) Los derivados climáticos constituyen una herramienta para reducir el riesgo financiero que afrontan empresas cuyas ganancias o flujos de efectivo están correlacionados a las condiciones climáticas.
Proporcionan cobertura frente a eventos altamente probables tales como las lluvias, sequías, nieve, temperaturas demasiado altas/bajas, etc.
Un derivado de clima se basa en un subyacente que no es negociable como sí lo son los subyacentes de los derivados sobre activos financieros convencionales.
El funcionamiento de los derivados de
clima es similar al de un seguro en su estructura: el comprador paga una prima
(% del payoff) que le otorga el derecho al cobro de una cantidad determinada
(payoff) si se dan unas condiciones meteorológicas determinadas. ©Fahrenheit
Risk International 2012
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